I filo SOFÍA renace como Noctis Labyrinthus

¡Celebramos un renacimiento! De la antigua editorial I filo SOFÍA surge ahora Noctis Labyrinthus. Somos Hugo Ortega Vázquez (Las Palabras de Akbal) y Arim Atzin, nacidos en México y España respectivamente, ambos poetas, escritores y (re)creadores de Noctis Labyrinthus. Nos conocimos a través de la poesía en 2017, cuando Arim vivía en Alemania y dirigía desde allí editorial I filo SOFÍA.

En el 2018 Arim decidió dejar su vida en Alemania y volver consigo misma a España. Fueron tiempos difíciles de cambio para adaptarse a la nueva vida, a la situación laboral del país, a la lucha legal por la separación y divorcio desde España y Alemania, etc. La editorial quedó aparcada durante tres años, tiempo en el que, sin embargo, Arim y Hugo han seguido escribiendo y trabajando juntos desde la distancia en varios proyectos teatrales en México.

En el 2021, tras un año de pandemia, tras un año de haberse detenido y replanteado la vida, es cuando Hugo y Arim retoman juntos la editorial. No importa dónde se encuentren, sea en Europa o en el continente americano, pues éste es un proyecto que no conoce límites.

Pero al igual que ellos se han transformado, la editorial también lo ha hecho. Ya no es I filo SOFÍA, no es la vieja, pero tampoco es una completamente nueva, sino que se ha (re)creado, al igual que sus fundadores Akbal (Hugo) y Arim (María): se llama Noctis Labyrinthus y tiene nueva imagen y muchas nuevas y frescas ideas.

El antes y el después: del logo de I filo SOFÍA al de Noctis Labyrinthus

Del latín el laberinto de la noche, así fue llamada una región de Marte que parece un laberinto naranja y azul. En realidad, está formada por unos túneles de lava vieja con formas laberínticas y con dunas azules de los volcanes marcianos. Este Noctis Labyrinthus se encuentra en la zona ecuatorial del Planeta Rojo.

Además de nombrar esa hermosa e interesante región marciana, elegimos el nombre por su poesía, metáfora y sentido. Laberinto, como algo muy críptico que te lleva por muchos diversos caminos, donde puedes perderte o encontrarte, y noche, en representación del lado oculto de la persona, del universo, así como metáfora para ese mundo astral que visitamos en sueños.

Para crear el logotipo de Noctis Labyrinthus nos inspiramos de nuevo en el cosmos: en el agroglifo de West Overton, aparecido el 23 de junio del 2002 en Inglaterra.

Aparenta una sencilla forma en espiral, sin embargo, es toda una obra supersimétrica de geometría sagrada. Nos gustó mucho, porque representa tres astros: podrían ser la Tierra, en el centro, la luna y el sol. También podría interpretarse como el paso del día a la noche y a un nuevo amanecer: el primer círculo, abajo a la izquierda, es el ayer que comienza su recorrido por el laberinto; llega al centro de la noche, al círculo céntrico, y el laberinto lo lleva otra vez hacia un nuevo día, el círculo de arriba a la derecha. Creyó perderse en lo profundo de sí mismo, mas desde ahí avanzó y ascendió hacia lo nuevo: así nos imaginamos nosotros el proceso de escribir, como un viaje hacia los adentros para parir hacia afuera lo interno y crear un nuevo ciclo.

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